El sector privado se suma a la “competitividad responsable”, de la mano de la Asociación Aragonesa de Empresas de Inserción (AREI)

2017-09-29T12:19:38+00:00 29 septiembre, 2017|Blog, Comunicación, Congresos y jornadas|

Gran respaldo a la jornada organizada por AREI para promover la contratación de servicios y personal formado en empresas de inserción

Más de 100 representantes de empresas de inserción, del sector privado y responsables del Instituto Aragonés de Fomento (IAF) participaron ayer en la jornada organiza por la Asociación Aragonesa de Empresas de Inserción (AREI) para promover una mayor colaboración de todos los sectores ‘Hacia una competitividad responsable: RSA e inclusión’. Un foro que demostró como competitividad, responsabilidad social e inclusión son la fórmula que más beneficios sociales aporta: “fomenta el desarrollo local y reduce la fractura social”. El presidente de la Asociación de la Prensa de Aragón, José Luis Trasobares, subrayó esta idea en su ponencia sobre el rol de las empresas de inserción. Y también el presidente de AREI, Carlos Lazaga, subrayó “la viabilidad de las empresas de inserción, varias cumpliendo ya veinte años de trayectoria, lo que demuestra que el modelo funciona, y no sólo es necesario sino que es competitivo”.

Los casos de éxito expuestos por tres empresas que trabajan desde hace tiempo con servicios y profesionales formados en empresas de inserción, confirmaron y sirvieron de ejemplo las ventajas y mejoras sociales que aporta la inclusión laboral. Así, Marta Jorcano, responsable de Gestión y Mejora Continua de ITESAL, explicó cómo en el plan de responsabilidad social de esta empresa se colabora con INSERTA y Fundación Federico Ozanam, con el objetivo de ayudar a promover la formación y la educación de personas con riesgo de exclusión. Así, se realizan visitas a la fábrica con personas que están en formación y en la sección de carpintería de aluminio, con el objeto de acercarles al mundo empresarial y conocer distintos puestos de trabajo y las funciones que realiza cada uno. Asimismo, ITESAL ha hecho de nexo de unión con talleres a los que suministra e INSERTA, para la contratación de personal especializado en carpintería o aluminio.

Por su parte, Zoilo Ríos, director general del Grupo Zoilo Ríos, que celebra su 90 aniversario en 2017, también expuso la amplia trayectoria en responsabilidad social de esta firma proveedora de servicios energéticos y complementarios que en la actualidad emplea a más de 130 personas. La compañía gestiona 9 estaciones de servicio en Aragón y añade a su línea de negocio de suministro de carburantes y energías en Estación de Servicio o a domicilio, entre otras actividades como áreas de lavado de turismos, vehículos industriales y cisternas, talleres de reparación rápida, y aparcamientos vigilados para camiones y mercancías peligrosas.

Jesús Pola, consejero delegado de Deinta aportó otro ejemplo de una cultura empresarial que destaca el compromiso con la calidad, el entorno y la innovación. Impulsada en 2001 y especializada en audiovisuales, sistemas electrónicos para la seguridad y las comunicaciones, en la actualidad cuenta con una plantilla de 22 socios trabajadores y una plantilla de 42 personas. Su sede se encuentra en Zaragoza, y también están presentes en Madrid, Barcelona, Canarias, Andalucía y Galicia. A sus líneas de actividad iniciales ha incorporado nuevas líneas de trabajo muy especialmente en energías renovables y eficiencia energética.

En el encuentro también se presentó la iniciativa “Ventana de la cooperación del Plan RSA”, impulsada por el IAF, y que pone en contacto para proyectos colaborativos a entidades sociales y empresas.

AREI
Las empresas sociales que integran AREI llevan más de quince años creando empleo desde el sector primario al industrial, pasando por los servicios, la construcción, el rec¡claje, y el reciente yacimiento laboral que suponen las nuevas tecnologías. A todo trapo, Carinsertas, Consolida, Inserta, Integrardid, Le damos la vuelta, Mapiser, Tinser y Tranviaser, son las empresas de economía social que actualmente conforman AREI con el objetivo de tejer puentes de inserción desde el empleo para personas en riesgo de exclusión. Estas empresa dan trabajo a un total de 273 personas y que, en su conjunto, facturan alrededor de 5 millones de euros al año. Unos datos que corroboran el papel estratégico de este sector empresarial, que se basa en la economía social y sin ánimo de lucro.