Más visibilidad, más espacio en opinión y más acceso a los puestos directivos, principales reivindicaciones de las periodistas

2018-11-09T17:21:58+00:009 noviembre, 2018|Blog|

En el marco de las I Jornadas Internacionales Feministas de Zaragoza han tenido lugar dos mesas redondas centradas en el machismo en los medios de comunicación y la evolución de las mujeres periodistas en los últimos años.

La segunda mañana de las I Jornadas Internacionales Feministas de Zaragoza, organizadas por el Ayuntamiento de la ciudad y la revista CTXT, ha comenzado poniendo el foco en el feminismo en la prensa. La primera ponencia de la mañana, titulada ‘¿Cómo feminizar los medios?’, ha contado con los testimonios de las periodistas Rosa María Calaf, periodista de TVE, y Soledad Gallego-Díaz, directora del diario El País. Ambas han relatado sus comienzos en el periodismo y han analizado qué espacios de los medios de comunicación requieren de una mayor presencia femenina.

“No puedo decir que notara ningún rechazo frontal por parte de los compañeros o de la dirección. Sí que vi la condescendencia, que es la cara amable de la superioridad”, ha explicado Calaf sobre sus inicios en TVE. “La zona de opinión sigue reservada a los hombres. El consejo editorial es todavía una zona masculina”, ha comentado Soledad Gallego-Díaz. “Era más fácil entrar en el vestuario del Real Madrid que en el consejo editorial. Ese es el último lugar al que están accediendo las mujeres”, ha añadido la periodista.

Como modos de “acabar con el relato masculino de los medios”, cuestión de fondo de la charla, además de conquistar “las zonas de opinión”, Rosa María Calaf ha propuesto “dar más visibilidad a las mujeres en los medios”. “Hay que pelear por defender y mostrar todo lo que hacen las mujeres” y, para ello, ha propuesto “contar con mujeres como fuentes y como contactos”.

La precariedad de las trabajadoras de los medios de comunicación se ha perfilado como otro de los asuntos del debate. “La precariedad es otra de las maneras de debilitar la calidad informativa”, ha explicado Calaf. Por su parte, Soledad Gallego-Díaz, desde su posición directiva en el diario El País, ha apuntado: “Las mujeres que estamos en dirección no somos salvación de nada, ni mucho menos. La lucha por los derechos de las mujeres es cosa de las mujeres, al margen de los puestos que ocupe cada una”.

Sobre el auge actual del movimiento feminista, Gallego-Díaz ha concluido: “El feminismo es ahora más fuerte que nunca. Ha adquirido una fuerza que es imparable. Esta vez no vamos a perder, estamos mucho mejor organizadas, sabemos lo que nos estamos jugando”.

También sobre el machismo presente en los medios de comunicación se ha encaminado la Mesa ‘Macho Media: rompiendo el techo de cristal’, en la que han participado Magda Bandera, directora de La Marea; Pepa Bueno, periodista de Cadena SER; Almudena Grandes, escritora; Ana Pardo de Vera, directora de Público y Encarna Samitier, directora de 20 Minutos.

Almudena Grandes ha hecho reflexionar a los asistentes contando que muchas de las novelas históricas con las que se ha formado, no tenían personajes femeninos. Además, ha comentado que: “Escribir es mirar al mundo y contar lo que uno ve. Existen tantas miradas como personas y cada uno filtra dicha realidad según su personalidad. La escritura tiene género porque el mundo no es igual cuando lo mira un hombre que cuando lo mira una mujer”. Y en este sentido, ha denunciado que cuando es el hombre quien mira y escribe, se da por hecho que su mirada es universal y representa al total de la población. Sin embargo, cuando es una mujer quien lo hace, se presupone que solamente interesa a las mujeres.

Por otro lado, Ana Pardo ha lanzado algunos datos contundentes, como que sólo el 15% de los puestos directivos en los medios los ocupan mujeres, o que los Consejos de Administración son predominantemente masculinos.

Cambiando el foco, Encarna Samitier ha apuntado cómo ha ido evolucionando el tratamiento de las agresiones machistas a lo largo de los últimos años, puesto que la violencia contra las mujeres apenas se denunciaba hace pocas décadas, y los medios han tenido que ir adaptándose a la realidad actual.

Por su parte, Pepa Bueno ha relatado experiencias en su trayectoria profesional a la hora de sacar en los medios diferentes casos de violencia machista, contando que no se les daba la importancia y la reivindicación que merecen. Además, ha apuntado que cuando ella llegó por primera vez a una redacción en los años 80, “las redacciones estaban llenas de mujeres y los despachos, de hombres; hoy, las redacciones siguen estando llenas de mujeres, y los despachos, de hombres”. Según Bueno, no significa esto que no haya cambiado nada, puesto que las mujeres periodistas sí se ocupan de cuestionen que merecen una credibilidad superior que antes, pero evidencia que la igualdad no se ha logrado todavía.