- En una jornada organizada por la Cátedra DPZ sobre Despoblación y Creatividad, en colaboración con la Universidad de Zaragoza, se ha debatido sobre el impacto de festivales y otras iniciativas desarrolladas en Aragón

La cultura como elemento dinamizador del medio rural y motor de su desarrollo fue el eje de la jornada celebrada este jueves 12 de junio en el Aula Magna del Paraninfo de Zaragoza. Titulada “La cultura como herramienta de desarrollo rural”, la cita fue organizada por la Cátedra DPZ de Despoblación y Creatividad, en colaboración con la Universidad de Zaragoza y con la participación del videpodcast y proyecto transmedia Acordes Rurales.
En la primera mesa redonda de la tarde, con el título “Los festivales como motor de la cultura rural” y moderada por la periodista Marina Fortuño, se abordó el impacto de los festivales de música, cine y creatividad en los pueblos. “La cultura es una inversión, no un gasto; si la viéramos como un gasto, no haríamos nada.
No buscamos la rentabilidad económica, sino atraer gente al pueblo, fomentar el turismo, que vengan y nos conozcan”, comentó Eduardo Arilla, alcalde de Borja y uno de los participantes de la charla. Abordó también una cuestión clave: el riesgo de “morir de éxito”. “En una ocasión, llegamos a contar con 5000 personas en una sola jornada. Pero no queremos crecer más ni a cualquier precio, porque en ese caso se va perdiendo el espíritu familiar con el que nacen estos proyectos. Es importante acotarlos, en ese sentido, y reaccionar a tiempo”, subrayó Arilla.
Marta Gimeno, parte del equipo de MAR (Mujeres Artistas Rurales), puso en palabras la meta de iniciativas como el festival que MAR realizó el pasado 2024 en Navarrete del Río y que este 2025 tendrá lugar en Lituénigo, con su sexta edición: “Uno de los objetivos es visibilizar el talento de las artistas, que se las conozca, que se las contrate, porque se pueden hacer programaciones chulísimas, variadas, innovadoras con el talento que hay en nuestra tierra. Y eso hay que ponerlo en valor y hay que protegerlo. Y, además, queremos empoderar a las vecinas y vecinos de esos núcleos rurales pequeños para que ellos mismos elaboren sus propias actividades, sus propias programaciones, y, entre todos, la cultura”.
Asimismo, subrayó el poder de las iniciativas culturales como herramienta clave contra la despoblación: “La idea es contribuir a que, poco a poco, se facilite que la gente se vaya asentando en el territorio, que se quede allí porque tiene no solo riqueza en cuanto a actividades, sino también servicios para poder hacer ahí su vida”.
Por su parte, Beatriz Bañales, directora de la muestra de cine LaNuera, que se celebra en Ara (pedanía de Jaca), añadió: “Lo que pretendemos es que la cultura sea accesible para todo el mundo y tenemos muy presente también la idea de la sostenibilidad, ya que los festivales en el mundo rural tienen un intercambio claro con el entorno”. Además, subrayó la importancia de “trabajar en red”, de la colaboración entre agentes culturales públicos y privados, y reconoció lo “duro” que resulta sacar adelante proyectos diferenciales en el ámbito cultural.
De las cuestiones más teóricas a las prácticas: la segunda mesa redonda de la tarde, con el título “Dar vida al rural a través de la música”, y moderada por Eva Pérez Sorribes, directora de contenidos de Cadena SER Aragón, puso el foco en el proyecto transmedia Acordes Rurales y se centró en la creación musical en los pueblos desde el punto de vista de los artistas. Así, contó con la intervención de Cirilo Comín, productor de Acordes Rurales; de Eli López y Miriam Carbonell, integrantes de Ixeya, y Alfonso Herce y Víctor Rubio, que forman parte de Los Zigalas.
López y Carbonell denunciaron la “infantilización” que en ocasiones han sufrido por “ser de pueblo y ser mujeres”. Y, a modo de mantra, subrayaron que “la vida se inicia en los pueblos”.
Por su parte, los integrantes de Los Zigalas relataron: “Gracias a los vídeos con Acordes Rurales nos han salido dos bolos para este verano y vamos a sacar un EP a partir de la grabación del podcast. El EP se llamará, de hecho, Acordes Rurales”. “La idea del proyecto era precisamente esa, que los participantes en el proyecto puedan emplear esas grabaciones para generar más trabajo e impacto positivo, tanto para los artistas como para los municipios, contribuyendo a impulsar el turismo sostenible”, en palabras de Cirilo Comín.
La inauguración de la jornada contó también con la participación de Vicente Pinilla, director de la Cátedra DPZ de Despoblación y Creatividad.
Acordes Rurales, un proyecto con la música y los pueblos en su ADN
Con la participación en este encuentro, Acordes Rurales da un paso más como proyecto global que busca fomentar la música y los artistas del medio rural español. Con la primera temporada de su podcast, compuesta de ocho episodios, visitó diversas localidades de Aragón, pero también de España, mostrando cómo el medio rural inspira y condiciona el trabajo de las y los artistas. Contará con una segunda temporada en la que mantendrá su formato: una combinación de entrevistas, conversaciones y presentaciones musicales en vivo.
Acordes Rurales, como plataforma online, busca servir como altavoz tanto a los músicos como a los municipios para contrarrestar la despoblación y estimular la economía cultural y el turismo. Es un homenaje a la música nacida en rincones inesperados, rompiendo estereotipos y revitalizando el tejido social y cultural de las comunidades rurales.
Acerca de El Kappa Producciones
El Kappa Producciones es la productora aragonesa que está detrás de este proyecto. Constituida en 2022, es conocida por sus iniciativas que combinan calidad artística y un compromiso profundo con las historias que cuentan. Entre ellas destacan el cortometraje “Pioneras: Más Vale Mañas”, finalista en el Festival de Cine de Daroca, o el podcast de entretenimiento “Blanco y en Botella”.
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