Más de 200 personas ha asistido a la celebración del 30 aniversario de la entidad nacida en Las Fuentes que ha convertido el acompañamiento, la participación y el apoyo mutuo en su principal motor de transformación social

Fotografía: Chus Marchador

Más de doscientas personas han llenado el Salón Rioja de Ibercaja Patio de la Infanta para participar en la celebración del 30 aniversario de la Fundación El Tranvía, que ha reunido a representantes institucionales, entidades colaboradoras, voluntariado, profesionales, y muchas de las personas que, de una u otra forma, han formado parte de la historia de la Fundación.

La gala ha estado conducida por el periodista Juanjo Hernández y por Mari Carmen Pablo, trabajadora de Fundación El Tranvía, quienes han guiado un recorrido por tres décadas de historia en el que se han alternado intervenciones emocionantes, música y reconocimientos.

El acto ha contado con la participación de la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca; la consejera de Educación, Ciencia y Universidades del Gobierno de Aragón, Carmen Susín; el delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán; y la responsable de Acción Social de Fundación Ibercaja, Miriam Cuartero, además de representantes de numerosas entidades e instituciones colaboradoras.

La presidenta de Fundación El Tranvía, Carmen Gimeno, vinculada a la entidad desde sus orígenes, ha recordado los comienzos de un proyecto que nació del compromiso vecinal en el barrio de Las Fuentes “para dar respuesta a las necesidades de las personas más vulnerables”. Una iniciativa que tres décadas después mantiene intacta su vocación de cercanía.

Por su parte, la gerente Marina Pardo ha puesto el foco en la capacidad de adaptación de la Fundación a los nuevos retos sociales y en el valor de “un modelo que acompaña a las personas a lo largo de las diferentes etapas de su vida, generando oportunidades y fortaleciendo redes de apoyo”.

Y el hilo conductor durante toda la tarde ha sido la voz de quienes han dado sentido al trabajo de la entidad durante estos treinta años. La mesa “Nuestra historia en primera persona”, moderada por Joaquín Diop, podcaster buen conocedor de la entidad, ha compartido los testimonios de Dayana Maldonado, Benedí Munduku, Guillermina Segura y Clementina Escribano.

Dayana ha compartido su experiencia en los programas de empleo de la Fundación y el recorrido de su familia por distintos proyectos dirigidos a la infancia y la juventud. Benedí ha puesto voz a una generación que ha crecido dentro de la entidad, participando desde niña en actividades educativas y de ocio hasta convertirse hoy en una de las protagonistas de la programación juvenil. Guillermina ha aportado la mirada del equipo profesional desde el área de Inclusión Social y Clementina ha recordado una vinculación que se remonta prácticamente a los inicios de la organización, primero como voluntaria y posteriormente como participante en diferentes actividades.

La música también ha tenido un papel destacado gracias a Vinomio Plus, un grupo surgido de los proyectos juveniles e intergeneracionales impulsados por la Fundación.

Durante el acto se han entregado diversos reconocimientos que han querido reflejar las diferentes alianzas que han hecho posible la trayectoria de Fundación El Tranvía. El primero ha sido para el voluntariado, representado por Marisa Gracia y Francisca Escuín, como homenaje a todas aquellas personas que han regalado su tiempo, conocimiento y compromiso a la entidad a lo largo de estas tres décadas.

También han recibido el reconocimiento de la Fundación el Gobierno de Aragón, representado por Carmen Susín; la Delegación del Gobierno en Aragón, representada por Fernando Beltrán; y el Ayuntamiento de Zaragoza, representado por su alcaldesa, Natalia Chueca, por el respaldo prestado a numerosos proyectos desarrollados durante estos años.

Especialmente emotivo ha resultado además el reconocimiento final dedicado al equipo profesional de la Fundación. Tras la proyección de un vídeo en el que trabajadores y trabajadoras explicaban qué significa para ellos formar parte de la entidad, el escenario se ha llenado con representantes de toda la plantilla para simbolizar el pasado, el presente y el futuro de una organización construida desde el compromiso cotidiano.

Con esta celebración colectiva, Fundación El Tranvía continúa mirando al futuro con la misma convicción con la que comenzó su camino en Las Fuentes: que nadie debería afrontar solo los desafíos de la vida y que una comunidad comprometida puede convertirse en la mejor herramienta para transformar realidades.